Plan Ceibal Línea de tiempo

  1. 1776 - 1800
  2. 1801 - 1825
  3. 1826 - 1850
  4. 1851 - 1875
  5. 1876 - 1900
  6. 1901 - 1925
  7. 1926 - 1950
  8. 1951 - 1975
  9. 1976 - 2000
  10. ACTUALIDAD
  1. 1901 - 1905
  2. 1906 - 1910
  3. 1911 - 1915
  4. 1916 - 1920
  5. 1921 - 1925

Las nuevas formas de entretenimiento Finales del siglo XIX y principios del XX / Europa y Estados Unidos

Ficha

Durante la Belle Époque la burguesía se permitió todo lo que estuviera relacionado con el disfrute y los placeres. Por muchos siglos, los empresarios se centraron en el ahorro para aumentar su riqueza. Esa manera de pensar no daba lugar a la diversión o el entretenimiento. A finales del siglo XIX, los burgueses habían aumentado mucho su poder económico y político y querían disfrutar del dinero. Los avances de la ciencia y la tecnología también se usaron para la diversión.

En las ciudades empezaron a construirse grandes espacios pensados para el ocio y la diversión: parques donde podían observarse árboles y plantas de varias partes del mundo y paseos en la ciudad como los bulevares, por donde se podía caminar o desplazarse en los primeros automóviles. Se multiplicaron los cafés y restaurantes en los que la gente se reunía para disfrutar. Otros lugares de reunión, no tan familiares, fueron los cabarets. A estos sitios, que fueron muy famosos en esta época, iban los hombres a ver desfilar o bailar a hermosas mujeres.

La práctica del deporte se hizo cada vez más común. Las competencias y torneos eran otros de los motivos de diversión. También las exposiciones de obras de arte se convirtieron en acontecimientos muy importantes para la sociedad de la época. Surgieron en estos años artistas muy famosos en la pintura, la escultura y la música. La gente tenía la posibilidad de ver las obras, de concurrir a los teatros o escuchar los conciertos. Algunos de estos famosos artistas fueron Van Gogh, Paul Cézanne, Claude Monet, entre otros.

Los centros comerciales y los cines fueron las dos grandes novedades de finales del siglo XIX. En el centro de las ciudades se construyeron los primeros centros comerciales o grandes almacenes, en donde se podía comprar casi de todo: telas, zapatos, muebles, joyas, perfumes, sombreros, etcétera. El cine fue uno de los grandes inventos de finales de siglo. Las primeras películas eran de pocos minutos y no tenían sonido, pero se convirtieron en una gran atracción.

Las clases más adineradas se acostumbraron a viajar a lugares lejanos y exóticos. La revolución de los transportes hizo posible que los burgueses conocieran lugares remotos. El tren permitía recorrer Europa, el barco a vapor cruzar los océanos y la fotografía guardar los recuerdos.

GLOSARIO

Bulevar
Calle ancha con un paseo arbolado en el medio.