Plan Ceibal Línea de tiempo

  1. 1776 - 1800
  2. 1801 - 1825
  3. 1826 - 1850
  4. 1851 - 1875
  5. 1876 - 1900
  6. 1901 - 1925
  7. 1926 - 1950
  8. 1951 - 1975
  9. 1976 - 2000
  10. ACTUALIDAD
  1. 1976 - 1980
  2. 1981 - 1985
  3. 1986 - 1990
  4. 1991 - 1995
  5. 1996 - 2000

La música de protesta 1955-1980 / América Latina

Ficha

A mitad del siglo XX, la música latinoamericana vivió un importante proceso de transformación, al igual que otras manifestaciones del arte, como la literatura o la plástica. Aunque se pueden reconocer influencias de distintas corrientes artísticas del mundo, en América Latina durante las décadas de 1950 y 1960 cobró mucho impulso la recuperación de la música tradicional, adaptada a la nueva realidad y mezclada con las reivindicaciones políticas y sociales del momento.

Este movimiento heterogéneo era denominado en forma general canción de protesta, aunque algunos de sus representantes no se consideraban incluidos en ese término. Estos artistas tenían algunas características comunes: el rescate de las tradiciones del folclore, al que estudiaron y modernizaron con aportes de la cultura de su tiempo, la incorporación de temáticas de fuerte contenido reivindicativo, los reclamos populares y la adhesión y militancia en partidos de izquierda y movimientos sociales.

El movimiento fue muy amplio y tuvo representantes en toda América Latina. En Argentina, Atahualpa Yupanqui y Jorge Cafrune renovaron el folclore y fueron seguidos por Mercedes Sosa y Víctor Heredia. En Chile, la nueva canción chilena encabezada por Violeta, Isabel y Ángel Parra, Víctor Jara, Los Quilapayún, Inti Illimani, entre otros. En Uruguay también se dio una transformación de la música popular, con algunos exponentes como Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, José Carbajal, Los Olimareños y Los Zucará. En Puerto Rico la música fue un vehículo para criticar la presencia estadounidense en su territorio y reivindicar la lucha antiimperialista en América Latina; uno de sus principales integrantes fue Noel Hernández. Por su parte, la nueva trova cubana desarrolló el género como una manera de promover la revolución; entre los más destacados estaban Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.

La canción de protesta en América Latina fue una de las vías más importantes de expresión popular en las décadas de 1960 y 1970. Muchos de sus autores e intérpretes fueron perseguidos y en algunos casos incluso asesinados por los regímenes dictatoriales. Varias de las canciones de ese movimiento son considerados como himnos de la resistencia durante las dictaduras.