Plan Ceibal Línea de tiempo

  1. 1776 - 1800
  2. 1801 - 1825
  3. 1826 - 1850
  4. 1851 - 1875
  5. 1876 - 1900
  6. 1901 - 1925
  7. 1926 - 1950
  8. 1951 - 1975
  9. 1976 - 2000
  10. ACTUALIDAD
  1. 1951 - 1955
  2. 1956 - 1960
  3. 1961 - 1965
  4. 1966 - 1970
  5. 1971 - 1975

La generación del 45 1939-1960 / Uruguay

Ficha

Se le llamó generación del 45 a un grupo de intelectuales que desarrolló su obra entre 1940 y 1960 y que fue muy crítico con su realidad histórica. La publicación que mejor los representó fue Marcha, un semanario cultural fundado en 1939. El objetivo de Marcha era brindar un análisis inteligente y agudo de la realidad nacional. Personalidades del mundo de la política y del arte trabajaron en este semanario: Wilson Ferreira, Mario Benedetti, Idea Vilariño fueron algunos de ellos.

El año 1939 fue importante por dos hechos: la fundación del semanario Marcha por Carlos Quijano y la publicación de la novela El pozo de Juan Carlos Onetti. Pocos años después se fundó el Taller Torres García. Estos acontecimientos fueron la base de una nueva generación de intelectuales: la generación crítica. Pero el nombre que definitivamente se dio a estos intelectuales fue generación del 45. La fecha señala la época en que varios escritores empezaron a ser identificados como miembros de un grupo.

La generación del 45 desarrolló su obra en la literatura, pero también abarcó la crítica, la música, el teatro, la filosofía y las artes plásticas. Sus trabajos tienen características comunes: reflexión sobre la vida en la ciudad, análisis sobre los hechos cotidianos y privados de las personas, y una cuota de insatisfacción y crítica sobre la realidad.

Los intelectuales del 45 no tenían la misma ideología política pero compartían, desde diferentes puntos de vista, el análisis crítico de su época. Criticaron la imagen de país feliz que se construyó en la década de 1940, la época de las vacas gordas. El auge económico junto al triunfo de Maracaná en 1950 dieron la sensación de vivir en un período maravilloso, pero estos intelectuales se encargaron de contar las miserias de esos años, mostrando los defectos y errores de la Suiza de América.

Esta generación hizo aportes fundamentales a la cultura uruguaya: introdujo la cultura de la excelencia y el rigor, levantó los niveles de exigencia intelectual, atacó la ingenuidad y el conformismo, denunció la falsedad de una sociedad que empezaba a quebrarse. Entre sus principales representantes estaban Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Carlos Maggi, Carlos Martínez Moreno, Idea Vilariño, Juan José Morosoli y Joaquín Torres García.