Plan Ceibal Línea de tiempo

  1. 1776 - 1800
  2. 1801 - 1825
  3. 1826 - 1850
  4. 1851 - 1875
  5. 1876 - 1900
  6. 1901 - 1925
  7. 1926 - 1950
  8. 1951 - 1975
  9. 1976 - 2000
  10. ACTUALIDAD
  1. 1901 - 1905
  2. 1906 - 1910
  3. 1911 - 1915
  4. 1916 - 1920
  5. 1921 - 1925

El reparto del África 1870-1913 / África

Ficha

En el siglo XIX los europeos comenzaron a explorar profundamente el interior del África atravesando selvas, desiertos, estepas y ríos. Toda la naturaleza africana los deslumbró: el paisaje, la gran cantidad de especies animales y vegetales y los millones de habitantes con culturas desconocidas. A partir de estos viajes de exploración y descubrimiento iniciaron la conquista del África. Las enormes riquezas del continente atrajeron a las potencias, que prácticamente se repartieron el África.

Desde hacía siglos, el hombre blanco había explorado las costas africanas y había descubierto importantes riquezas en oro, plata, piedras preciosas, minerales, marfil, etcétera. Además de explotar las riquezas naturales, los europeos se dedicaron al comercio de esclavos. Millones de hombres y mujeres fueron cazados como animales y vendidos en varias partes del mundo. En el siglo XIX, las potencias industriales competían por quedarse con la mejor parte del continente.

Inglaterra fue uno de los países que inició la conquista del África. Su objetivo era quedarse con las mejores tierras y construir un imperio que abarcara de norte a sur. Impuso su poder militar en varios territorios. África se convirtió en una de las principales zonas del mundo de donde los ingleses obtenían las materias primas que necesitaban para sus fábricas. Muchos fueron allí en busca de fortuna, sobre todo con la posibilidad de obtener tierras para la producción de grandes plantaciones de azúcar, café, tabaco y algodón.

Pero las otras potencias europeas no quisieron quedarse sin territorios en África y se lanzaron a la conquista del continente. Francia, Bélgica, Holanda, Portugal y Alemania también deseaban obtener sus colonias. Esto provocó conflictos entre los europeos, que competían por demostrar su capacidad militar para quedarse con las mejores tierras disponibles.

En 1885 se hizo una conferencia en Alemania para tratar que las potencias europeas se pusieran de acuerdo, todos los intereses quedaran satisfechos y se «repartieran» el África. Nunca se llegó a un acuerdo total. El conflicto por las colonias en África fue tan grande que se convirtió en una de las causas más importantes de la Primera Guerra Mundial en 1914.